Quarticciolo, barrio situado en la periferia este de la ciudad de Roma, alberga la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, dirigida por los Sacerdotes del Sagrado Corazón (Dehonianos) desde 1948. La comunidad parroquial acogió, este domingo 1 de marzo de 2026, la visita del Santo Padre en su calidad de Obispo de Roma. Después del Papa Juan XXIII en 1963, y del Papa Juan Pablo II en 1980, fue el turno del Papa León XIV de visitar esta parroquia que, como él mismo subrayó, se encuentra en «un barrio ciertamente difícil, pero un barrio lleno de esperanza».
Una parroquia periférica ante sus desafíos
En una entrevista concedida a Vatican News, el padre Daniele Canali, SCJ (49 años), Sacerdote del Sagrado Corazón y párroco de la parroquia, presentó sin rodeos el contexto geográfico y social de esta periferia donde el Papa León XIV llevó un mensaje de aliento y esperanza:
«A lo largo de estos últimos años —relata— he sido testigo directo del declive progresivo de este barrio, durante mucho tiempo abandonado por las instituciones. En 2014, cuando llegué como vicario, ya se veían los primeros signos de lo que, con la pandemia de Covid-19, se ha vuelto flagrante: tiendas que cierran, familias que abandonan el barrio sin ser reemplazadas por otras más jóvenes. Incluso la piscina “Azzurra 7”, que antes atraía a personas de fuera, está abandonada desde hace años. La prostitución abunda a lo largo de la avenida Palmiro Togliatti, mientras que una red de traficantes de droga locales está muy activa. Algunos feligreses han sido agredidos, y yo mismo he sido víctima de agresiones en dos ocasiones. Tenemos que mantener las puertas de la parroquia cerradas por temor a los robos, y ha ocurrido que nuestras procesiones han sido blanco de escupitajos».
Un mensaje de aliento del Obispo de Roma
Dentro de su programa de pastoral de proximidad, el Santo Padre tiene previsto visitar, antes de Pascua, cinco de las cerca de 330 parroquias de la Diócesis de Roma. La parroquia dehoniana de Quarticciolo marca así la tercera estación de este recorrido del sucesor de San Pedro.
Consciente de los desafíos contextuales que enfrenta la comunidad, el Papa llevó un mensaje de aliento y esperanza, no solo durante los encuentros que mantuvo con el consejo pastoral y algunos grupos parroquiales, sino también en su homilía:
«Estoy muy feliz de saber que esta comunidad parroquial es viva y dinámica y que, a pesar de los graves problemas del contexto territorial, da testimonio valiente del Evangelio. (…) Los animo: continúen por este camino de apertura al territorio y de cuidado de sus heridas. Espero que otros se unan a ustedes para ser aquí, en Quarticciolo, la levadura del bien y de la justicia».
Acción de gracias de la comunidad parroquial
Al término de la celebración, la alegría de la comunidad de Quarticciolo se tradujo en las palabras de gratitud del padre Daniele Canali: «Agradecemos al Santo Padre por su presencia, signo de la profunda cercanía de nuestro obispo con los barrios periféricos (…) Su visita nos demuestra que somos amados». Este amor se manifestó en el lugar mediante un intercambio de regalos: mientras la parroquia ofrecía un icono a su Obispo, este también dejó a la parroquia un cáliz para la celebración eucarística.
La comunidad dehoniana de la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, en la periferia este de la ciudad de Roma, está compuesta por tres miembros: el Padre Daniele Canali, SCJ (presente desde hace 12 años y párroco desde 2022), el Padre Stefano Sardini, SCJ, y el Padre Dino Cusmai, SCJ.












