Tercer día: “Couronnes d’amour” e “Correspondances”
La tercera sesión del Seminario profundizó en la figura del Padre Dehon a partir de sus escritos espirituales, tomando Couronnes d’amour como texto de referencia. La reflexión buscó situar la obra en el conjunto del recorrido espiritual del Fundador y, al mismo tiempo, superar una lectura que separaría al Dehon dedicado a las cuestiones sociales del Dehon orientado hacia la vida mística. El punto de partida fue, por tanto, la unidad de su experiencia: comprender cómo la vida interior, el amor de Cristo y la misión se articulan en sus escritos.
La Comisión Teológica Norteamericana concentró su atención en la noción de «puro amor», una expresión recurrente en los escritos espirituales de Dehon. El análisis mostró su inserción en la tradición espiritual francesa, en particular en el lenguaje asociado a Fénelon. El concepto, sin embargo, presenta una ambigüedad que exige discernimiento. Puede indicar el don libre y total de sí a Dios, pero también puede entenderse como la anulación de la persona. Por eso, la comisión propuso considerar cómo se puede traducir este lenguaje en el contexto actual, incluso mediante la expresión «amor incondicional»: el amor libre y gratuito de Dios, revelado en Cristo y simbolizado en el Corazón de Jesús. La cuestión no es simplemente actualizar una expresión antigua, sino comprender la experiencia espiritual que busca comunicar.
La Comisión Teológica Europea, por su parte, profundizó en la lectura de Couronnes d’amour a partir de su tradición espiritual y de su contexto histórico. La expresión «puro amor» aparece en numerosas ocasiones en los escritos de Dehon y revela la influencia de una tradición espiritual francesa que debe tenerse en cuenta para comprender adecuadamente su lenguaje. Al mismo tiempo, se subrayó la necesidad de confrontar Couronnes d’amour con otros textos de Dehon, en particular con los materiales utilizados en los retiros de los primeros dehonianos. Algunos de estos textos ya tenían el carácter de un retiro antes de ser publicados y reelaborados posteriormente. Esta comparación puede iluminar mejor las elecciones de Dehon y la evolución de su lenguaje espiritual. También se llamó la atención sobre el contexto de la Congregación después de 1904, cuando Dehon se encontraba ya en Bruselas y la realidad de la Congregación comenzaba a superar su horizonte originalmente francés.
En los trabajos de grupo, dos conceptos surgieron como centrales: el puro amor y la vida interior. Parecen fundamentales para comprender la unidad entre la dimensión mística y el compromiso social de Dehon. La vida interior no significa un alejamiento de la realidad, sino una capacidad de presencia. En un mundo marcado por la dispersión, por la dificultad de atención y por la ausencia de una verdadera presencia, puede significar aprender de nuevo a estar ante Dios, ante los demás y ante la realidad. El puro amor, por su parte, se puso en relación con un amor que no se cansa, que persevera y va hasta el final. Los grupos se preguntaron si estas características aún pueden ofrecer una contribución propiamente dehoniana al mundo de hoy. También se plantearon cuestiones metodológicas sobre la necesidad de profundizar en los textos espirituales anteriores y confrontarlos con Couronnes d’amour.
En la plenaria, estas cuestiones se retomaron y ampliaron. La ambigüedad del «puro amor» se consideró un tema que merece un mayor profundización, incluso en diálogo con la sociedad contemporánea y con la psicología. La noción de identidad también se puso en cuestión, sobre todo ante el lenguaje del «aniquilamiento» o del don total de sí. ¿Cómo comprender una ofrenda radical de sí sin transformar la experiencia espiritual en pérdida o destrucción de la persona? En este punto, la teología trinitaria surgió como una posible clave de lectura: el don de sí no elimina al sujeto, sino que realiza a la persona en la relación. La relación entre Creador y criatura, y la comprensión de la persona como ser relacional, pueden ayudar a pensar la ofrenda cristiana sin negar la identidad.
La sesión dejó así algunas preguntas para profundizar: ¿cómo comprender hoy el «puro amor» sin reducirlo a la anulación de uno mismo? ¿Cómo articular la vida interior y la presencia concreta en el mundo? ¿Cómo ilumina la experiencia del Corazón de Cristo la relación entre amor, don de sí y misión? Y ¿cómo leer Couronnes d’amour simultáneamente en su tradición espiritual, en su contexto histórico y ante los desafíos contemporáneos?























