Formados, enfocados y listos para el futuro: La Asamblea Anual de los Dehonianos en Filipinas refuerza la orientación regional
La reciente Asamblea Anual de la Región SCJ de Filipinas marcó un momento significativo de renovación, discernimiento y planificación concreta, mientras los miembros reafirman su compromiso de implementar las decisiones del Capítulo Regional de 2024.
Guiada por el tema “Formados, enfocados y listos para el futuro: implementar el Capítulo para una Región SCJ de Filipinas renovada”, la Asamblea Regional de los Dehonianos en Filipinas, que tuvo lugar del 9 al 13 de febrero de 2026, buscó traducir la visión en acciones para la vida y la misión de la Región.
Oración e intercambios
Enraizado en la oración y la reflexión, el encuentro comenzó anclando todas las discusiones en los fundamentos espirituales y carismáticos de la Congregación. A través de momentos de retiro, oración común e intercambio personal, los miembros fueron conducidos a una reflexión profunda sobre el llamado a la renovación del Capítulo, fomentando un diálogo sincero y un discernimiento responsable.
Los intercambios comunitarios y los informes constituyeron una parte central de la Asamblea. Estos diálogos alentaron una reflexión honesta sobre las realidades presentes, las fortalezas y los desafíos, promoviendo así la transparencia y la comunión. Este proceso permitió desarrollar una comprensión compartida de la situación actual de la Región y de su dirección futura.
Mirando al futuro
Basándose en esta toma de conciencia, la Asamblea se centró en la planificación de líneas de acción concretas. Guiadas por el método VER–JUZGAR–ACTUAR, las comisiones trabajaron en colaboración para analizar las realidades, discernirlas a la luz de la fe y de las Constituciones, y proponer programas prácticos anclados en la Escritura, la espiritualidad dehoniana y la Regla de Vida.
Los programas propuestos fueron presentados en sesiones plenarias para el diálogo y la evaluación. Gracias al discernimiento colectivo, los planes fueron perfeccionados y finalizados antes de ser sometidos a la Administración Regional, expresando la responsabilidad compartida de todos los miembros en la implementación de la visión del Capítulo.
Un resultado importante de la Asamblea fue el fortalecimiento y la redefinición de las comisiones. Se nombraron nuevos responsables y se establecieron descripciones de funciones más claras para garantizar la responsabilidad, la continuidad y una coordinación eficaz, reflejando el compromiso de la Región con un liderazgo sostenible.
Además, la Asamblea prestó especial atención a la planificación a largo plazo mediante la preparación del calendario anual de actividades, incluyendo programas de formación, iniciativas apostólicas, encuentros comunitarios y periodos de vacaciones. Este proceso tuvo como objetivo equilibrar la misión, la fraternidad y el bienestar personal.
«Formado, enfocado y listo para el futuro»
Un espíritu de gratitud y ánimo marcó la clausura del encuentro, compartiendo palabras de aprecio por la dedicación y perseverancia de los miembros en sus ministerios.
En conjunto, la Asamblea encarnó la visión de estar formado, enfocado y listo para el futuro. Más que una serie de reuniones, fue un camino comunitario de oración, diálogo y compromiso, renovando la determinación de la Región de servir a la Iglesia y al pueblo de Dios con claridad, fidelidad y esperanza.











