Nuestros primeros pasos tras la primera profesión: una experiencia en Bamenda
De la profesión a la misión: un nuevo comienzo
Llamados por la gracia. Fortalecidos por la esperanza. Enviados en misión. Tras dejar el noviciado, nuestra primera profesión religiosa, el 12 de agosto de 2026, abrió un nuevo capítulo. Seis hermanos reunidos en un espíritu de alegría y de entrega total de sí mismos al Corazón de Cristo. Este paso decisivo marcó nuestro compromiso en la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón. Poco después, recibimos nuestra obediencia para los estudios filosóficos: dos de nuestros hermanos fueron enviados a la República Democrática del Congo, mientras que cuatro —MBAH BRIGHT CHE, MBENG BERTRAND NGAM, NGOUNFACK ZEUKENG DONALD y yo mismo, OLEMBA BELONG LEDON ARMEL— fuimos enviados en misión a la Dehon’s Formation House (Casa de formación dehoniana) de Bamenda para estudiar filosofía en la Universidad Católica de Camerún (CATUC). Llegamos a Bamenda el 12 de septiembre de 2026.
Bamenda y la CATUC: un descubrimiento sorprendente y enriquecedor
Nuestro primer contacto con Bamenda fue muy conmovedor. A pesar de la crisis sociopolítica, nos edificó ver a la población vivir con alegría y valor, atendiendo sus actividades cotidianas con resiliencia y fe. Esta realidad nos ha enseñado la esperanza y la encarnación. En el plano académico, la CATUC inició el curso el 13 de octubre de 2026, y la metodología de enseñanza nos sorprendió gratamente. Aquí, los profesores transmiten su pasión a los estudiantes,animándolos a realizar investigaciones personales, a estudiar con ahínco y a dominar la oratoria. Los trabajos regulares nos hacen más responsables y activos en nuestra formación intelectual. Aunque solo llevamos dos semanas de clase, ya hemos adquirido una gran riqueza de experiencias y nuestra formación intelectual progresa muy bien, en perfecta sintonía con nuestra formación humana y espiritual.
El desafío de la integración: hacia una formación unificada
Sin embargo, el mayor reto que se presenta ante nosotros sigue siendo conciliar nuestra vida espiritual, académica y fraterna. Encontrar un equilibrio entre la oración, los estudios y la comunidad no siempre es tarea sencilla. Creemos firmemente que, guiados por nuestro formador y nuestro director espiritual, superaremos esta prueba. De hecho,estamos convencidos de que una auténtica formación abarca a la persona en su totalidad. Y con Cristo como guía,creceremos para convertirnos en verdaderos dehonianos según su Corazón.










