10 febrero 2021
10 feb 2021

Erik Varden, el joven y feliz obispo noruego

Erik Varden, el joven y feliz obispo noruego
El joven obispo Erick Varden visita la curia general para reforzar el vínculo con la Congregación.
de  Damião Pereira da Silva, scj
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“Sólo los que dialogan pueden construir puentes y vínculos”. Con esta hermosa frase del Papa Francisco, comenzamos nuestra conversación sobre Erik Varden, el joven abad cisterciense que vivió en el monasterio del Monte San Bernnard en Inglaterra. Erik Varden desborda de felicidad y paz en la vida monástica, hasta que le llega una agradecida sorpresa, su nombramiento como obispo, que le lleva a la reflexión, al cuestionamiento y a la entrega a la voluntad de Dios y a la obediencia a la Iglesia.

Su viaje de formación inicial tuvo lugar en Degernes, en el interior de Noruega, pasando por el colegio internacional de Gales. Tras este viaje, continuó sus estudios en la Universidad de Cambridge y en París. Estudió en el Pontificio Instituto Oriental de Roma y vivió en el Pontificio Instituto de San Anselmo, donde también enseñó.

El puente existe en todo el mundo, para unir, favorecer el paso y acortar las distancias. El sacerdote utiliza puentes, el obispo utiliza puentes y puede ser un “puente” en diferentes situaciones de la vida cotidiana, del sacerdocio, de la sociedad y para el mundo. Con esta bella imagen de un puente vimos la presencia del Obispo de Trondheim en Noruega. Una búsqueda para tender puentes de colaboración en su ministerio episcopal.

Erik Varden, una presencia alegre y joven que entusiasma y provoca a quienes le escuchan a vivir, una unión con Dios en soledad acompañada. La presencia del joven obispo enriqueció a toda la comunidad del Generalato en Roma. Con este deseo de ser un puente y de crear vínculos, Mons. Erik Varden expresó al Superior General Padre Carlos Luis y a su consejo el deseo de colaboración de los religiosos de su diócesis.

Describió las alegrías y los retos de una diócesis que después de 11 años vuelve a tener un obispo. Una diócesis marcada por la presencia de hermanos protestantes, y que sólo cuenta con 20.000 católicos. Su rostro de joven obispo, su corazón ardiente por anunciar el Evangelio, y en la perspectiva de la cultura del encuentro con la sociedad, con los religiosos y religiosas, los laicos y los obispos. Ha venido a reforzar este canal de comunicación con los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús y con la Iglesia de Roma. Erik Varden, que tiene un gran campo de trabajo misionero y pastoral en la universidad y en toda la diócesis. En resumen, el obispo noruego expresa una íntima unión, entre la palabra y el gesto, el discurso y el testimonio, con una comunicación clara y objetiva en su vida episcopal en Noruega.

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