La visita del Superior General a las comunidades SCJ de la región amazónica no solo permitió tocar la realidad cotidiana de los más de 70 dehonianos que trabajan allí, sino también adoptar un documento que determinará con audacia el futuro de estas misiones.
Del 5 al 30 de agosto de 2026, el Superior General, el P. Carlos Luis Suárez Codorniú, acompañado por el P. Willyans Prado Rapozo, consejero general, visitó las comunidades dehonianas situadas en el territorio conocido como la «Amazonía Legal» brasileña. De los nueve estados que integran esta región, estamos presentes en cinco de ellos: Maranhão, Pará, Amapá, Mato Grosso y Rondônia. Se trata de comunidades misioneras bajo la responsabilidad de las Provincias de Brasil-São Paulo y Brasil Meridional, así como de los Distritos de Brasil-São Luís y Brasil-Mato Grosso.
La presencia dehoniana en la Amazonía

La idea de visitar conjuntamente este vasto territorio nació de la escucha de la Iglesia que —a través del Sínodo para la Amazonía y de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Querida Amazonia (2020)— nos invita a buscar un «nuevo» esfuerzo evangelizador caracterizado por una verdadera «audacia misionera» ante los desafíos sociales, culturales, pastorales, económicos y ecológicos presentes en esta rica región amazónica (cf. QA, 95). Tuvimos la oportunidad de recordar la memoria de los primeros misioneros que, a petición del entonces Nuncio Apostólico en Brasil, partieron del sur del país hacia Maranhão. Han pasado casi 60 años desde que la misión comenzó con medios limitados; sin embargo, gracias a una gran generosidad, ha crecido y se ha extendido a otras zonas. Llegamos a Mato Grosso hace casi 45 años; a Rondônia, hace más de 15 años; y hace más de 10 años alcanzamos las riberas del río Amazonas en las diócesis de Óbidos y Macapá.
Una realidad pastoral bastante compleja
Pudimos visitar a los más de 70 SCJ que trabajan en esta región, principalmente en diversas parroquias, tres casas de formación y dos centros de rehabilitación para personas que luchan contra la drogadicción. Encontramos comunidades religiosas alegres y deseosas de servir al pueblo de Dios, un pueblo que afronta desafíos generados por el rápido crecimiento de las ciudades, donde la minería y el potente sector agroalimentario son las actividades económicas con mayor impacto ecológico y social. También hay muchas familias heridas por diversas formas de violencia y abuso, junto a una falta de oportunidades educativas y laborales para los jóvenes. Todo esto despierta en el corazón de los Dehonianos el deseo de buscar vías de reparación para que el Reino de Dios se realice en la región amazónica con justicia social y cuidado de nuestra casa común.
«La Asamblea Amazónica» del 20 y 21 de agosto
En el marco de la visita canónica, los días 20 y 21 de agosto, el P. Carlos Luis y el P. Willyans se reunieron con los superiores provinciales y distritales, así como con representantes de nuestras misiones amazónicas, en la ciudad de Lucas do Rio Verde (MT) para una Asamblea convocada por el Superior General. En preparación para este evento, el P. Carlos Luis había enviado una carta a los Dehonianos de la Amazonía proponiendo una mayor coordinación entre nuestros diversos frentes misioneros. En el espíritu del Sint Unum y de la escucha sinodal, fuimos invitados a reflexionar juntos sobre nuevas formas de servir a la Iglesia en este rico territorio. Inspirados por la Exhortación Apostólica Querida Amazonia, nos preguntamos: ¿Es posible vislumbrar un «sueño dehoniano» para la región amazónica? ¿Qué implica este sueño? ¿Cómo puede realizarse concretamente en los lugares donde estamos presentes? ¿Hacia dónde nos guía el Espíritu de Dios? ¿Cómo podemos responder aún más eficazmente a las llamadas que surgen de la Iglesia, del pueblo y de la tierra?
Al término de esta Asamblea, surgió un compromiso conjunto para continuar reflexionando y trabajando en comunión, velando por que nuestra misión en la región amazónica revele aún más claramente nuestra identidad carismática de amor y reparación. Aprobamos un documento que detalla 10 pasos concretos para ayudarnos a llevar adelante la reflexión iniciada.
«Deseamos proseguir este viaje juntos»
Recorrimos muchos kilómetros —por carreteras y ríos, a través de ciudades y explotaciones agrícolas— pero, sobre todo, encontramos muchos corazones y rostros marcados por la fe y la esperanza. Concluimos esta visita canónica conscientes de que el trabajo apenas comienza. Deseamos proseguir este viaje juntos, unidos a los miembros laicos de la Familia Dehoniana que comparten nuestro carisma, así como a los demás socios que desean colaborar activamente en esta misión.
Agradecemos a nuestros hermanos su hospitalidad en cada comunidad visitada y el haber acogido con generosidad la propuesta presentada. Encomendamos a todos los misioneros de la región amazónica al cuidado del Corazón de Jesús. Que el P. Dehon interceda por esta misión —tan hermosa y exigente— y que la Virgen María nos ayude a responder a la llamada que su Hijo nos dirige. Y que podamos reconocer el rostro de Cristo en cada persona: indígenas, refugiados, ribereños, habitantes de zonas rurales y poblaciones urbanas. ¡Es hora de remar mar adentro sin temor!


















