21 junio 2021
21 jun 2021

“Dotados para dar”: 500 años de cristianismo en Filipinas

Los cristianos de Filipinas celebran 500 años de evangelización. El P. Dehon también pasó tres días allí. Hoy, los dehonianos están comprometidos en muchos campos pastorales y misiones.

de  Sergio Matumoto, scj

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Los cristianos de Filipinas celebran 500 años de evangelización. El P. Dehon también pasó tres días allí. Hoy, los dehonianos están comprometidos en muchos campos pastorales y misiones.

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Hace 500 años, el explorador portugués Fernando de Magallanes (Fernão de Magalhães) llegó a un archipiélago, más tarde llamado Filipinas. Dirigía la expedición española llamada “Indias Orientales” (1519-1522) con la intención de circunnavegar el globo. El 16 de marzo de 1521, él y su expedición llegaron a estas islas recién descubiertas, y el 31 de marzo de 1521 se celebró la primera misa en la isla de Limasawa, al sur de Leyte. Bautizaron a 800 nativos caracterizando la primera comunidad católica.

La Iglesia en Filipinas

Con el paso del tiempo, la Iglesia en Filipinas fue creciendo con su gente. En la actualidad, hay 80,41 millones de católicos (79% de la población) organizados en 16 archidiócesis, 72 diócesis, 7 vicariatos apostólicos, 1 ordinario militar, y está distribuida en 3393 parroquias.

Para celebrar estos 500 años de cristianismo en Filipinas, la Iglesia católica eligió el tema: “Dotados para dar”. Esto sirve como un recordatorio de cómo tomamos sinceramente en el brazo la fe católica con la que hemos sido dotados. Hemos recibido este don para cultivarlo y poder compartirlo con los demás en la difusión de la Buena Nueva. El arzobispo Rómulo Valles, presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, recordó que la fe es un don de Dios, que da sentido a la vida y que hay una vida llena de alegría al creer en el Señor. “Estamos dotados de fe y compartimos este don con los demás” y no sólo la fe que se nos ha regalado para compartir sino también los bienes materiales, añadió el arzobispo Valles. Especialmente en esta época de pandemia, hubo calamidades naturales como tifones, erupciones volcánicas y terremotos que ocurrieron el año pasado, lo que llevó a la Iglesia a movilizar a sus feligreses para ayudarse mutuamente con alimentos y refugio.

Además, en este año jubilar (del 4 de abril de 2021 al 22 de abril de 2022), cada diócesis abrió sus Puertas Santas en sus catedrales e iglesias designadas repartidas en sus diócesis, de manera que todas las personas puedan participar en sus peregrinaciones eclesiásticas. Además, las diócesis, las pastorales y los movimientos están organizando programas de evangelización, catecismos y oportunidades para compartir su fe con los demás.

Unido a los católicos filipinos, el Papa Francisco celebró una misa de apertura de este Año Jubilar en la Basílica de San Pedro el 31 de marzo de 2021. En su homilía, recordó que los filipinos “contrabandean” su fe allá donde van y les instó a seguir difundiendo la alegría del Evangelio. Además, el cardenal Tagle, en un mensaje de agradecimiento al Papa al final de la misa recordó que hay 10 millones de filipinos dispersos en 100 países y les invitó a ser misioneros de Jesús. “Por el misterioso designio de Dios, el don de la fe que hemos recibido es ahora compartido por millones de cristianos filipinos emigrantes en diferentes partes del mundo”, dijo el cardenal Tagle. Es evidente que los filipinos son más que emigrantes en otros lugares, llevan consigo su fe allá donde van”.

La presencia dehoniana

Finalmente, la participación del SCJ en la Iglesia filipina es sólo “una gota en el cubo de las necesidades”, como un misionero SCJ del primer grupo, el P. Francis Pupkowski nos recordó esta primera “gota”, (quizás una presencia implícitamente deseada por el P. Dehon que navegó durante 3 días desde China el 1 de diciembre de 1910, para permanecer 3 días en las Filipinas y regresó a China como el P. P.J. McGuire, SCJ, sugirió) ocurrió hace 32 años y hoy se extiende en 8 parroquias, 2 apostolados sociales (uno trabaja en la curación de niñas abusadas sexualmente llamado ‘Fundación Kasanag’ y el otro da oportunidades y condiciones a estudiantes indígenas, ‘becarios Higaonon’), 25 sacerdotes filipinos y 1 diácono (uno es misionero en Finlandia y otro en Colombia), 10 misioneros extranjeros, 2 novicios, 28 escolásticos (20 vietnamitas y 8 filipinos), 14 aspirantes y 8 propedéuticos.

Resumiendo, “Dotados para dar”, el tema de este Año Jubilar es una acción de gracias del pueblo filipino por las incontables bendiciones recibidas de Dios que comparten con alegría en todo el país y en el mundo durante estos 500 años.

 

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