Los tres mártires de Monte Sole que serán beatificados el 27 de septiembre
Padre Martino Capelli, SCJ (1912 – 1944)
El Padre Martino Capelli (nacido como Nicola Capelli) fue un sacerdote italiano perteneciente a la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos), recordado por su entrega pastoral y su martirio durante la Segunda Guerra Mundial.
Sus primeros años
Nació el 20 de septiembre de 1912 en Nembro, una pequeña localidad en la provincia de Bérgamo, en el seno de una familia numerosa y humilde. Desde joven mostró una profunda vocación religiosa y un ardiente deseo de servir a los demás. En 1924 ingresó en la Escuela Apostólica de los Dehonianos en Albino, iniciando así su camino formativo hacia el sacerdocio y la vida consagrada, emitiendo sus primeros votos religiosos en 1930, tomando el nombre de Martino de la Dolorosa. Fue ordenado sacerdote en junio de 1938.
Misión
Inspirado por un fuerte ideal misionero, pidió formalmente ir de misionero a China. Debido a la Segunda Guerra Mundial, sus superiores lo enviaron a estudiar a Roma, primero al Instituto Bíblico y después en la sede de Propaganda Fidei. Después se convirtió en profesor de Biblia en el Escolasticado de Bolonia. Por motivo de la guerra, toda la comunidad marchó a Burzanella. Pero Martino, se marchó a Pioppe di Salvaro, cerca de Bolonia, para ayudar al párroco de aquella zona. Allí conoció a don Elia Comini, sacerdote salesiano con el que creó una gran amistad y fraternidad sacerdotal. Se convertirá en su compañero de martirio.
La oblación definitiva: el martirio
A pesar de las advertencias sobre el peligro inminente ante el avance de las fuerzas nazis, el P. Capelli y don Elia Comini decidieron permanecer junto a su comunidad y a las personas vulnerables que sufrían los estragos del conflicto. Su fidelidad a su misión sacerdotal le llevó a ser arrestado por las tropas de las SS, junto a otros religiosos, bajo falsas acusaciones de colaborar con la resistencia.
El 1 de octubre de 1944, después de tres días de prisión, fue ejecutado junto a don Elia Comini y a un grupo de anciano, mujeres y niños. En total 44 víctimas fueron fusiladas. Testigos de aquel trágico suceso recordaron su serenidad final: una vez fue ametrallado, antes de morir, el P. Capelli se puso en pie, ofreció palabras de consuelo y, con un gesto de bendición, cayó con los brazos en cruz. Tenía solo 32 años.
Reconocimiento
Por su entrega heroica y su fidelidad hasta la muerte, la Iglesia ha reconocido su vida y martirio como un testimonio de oblación y entrega martirial. Tras la promulgación del decreto que reconoce su martirio, está prevista su beatificación el 27 de septiembre de 2026, en la ciudad de Bolonia, un acto que honra su memoria como apóstol de la reconciliación y la paz.
Don Elia Comini, SDB (1910 – 1944)
Don Elia Comini fue un religioso de la Sociedad de San Francisco de Sales, fundada por san Juan Bosco (Salesianos). Su vida estuvo marcada por un profundo amor a los jóvenes y una caridad heroica que lo llevó a ofrecer su vida por sus hermanos durante la ocupación nazi en Italia.
Formación y vocación
Nacido en 1910 en Calvenzano di Vergato, en la provincia de Bolonia, Elia Comini ingresó joven en la congregación salesiana, movido por el deseo de seguir los pasos de su fundador, san Juan Bosco. En 1926 hizo sus primeros votos. Tras completar sus estudios teológicos, fue ordenado sacerdote en 1935. Se destacó rápidamente por su carácter bondadoso, su alegría contagiosa y su especial talento para el apostolado con la juventud, dedicándose e a la educación de los más jóvenes en las escuelas salesianas de Chiari y Treviglio.
La misión en Pioppe di Salvaro
Durante los meses más oscuros de la Segunda Guerra Mundial, don Elia Comini se encontraba en el área de Pioppe di Salvaro, cuidando de su madre enferma. Allí ejerció su apostolado ayudando al párroco de la zona. En un contexto de terror y violencia, el sacerdote no dudó en arriesgar su propia vida para proteger a los más necesitados e indefensos. Su presencia en la comunidad era una luz de esperanza en medio de la desolación de la guerra. Alí conoce al P. Capelli con quien entabla una fraternidad sacerdotal.
La entrega final: el martirio
En septiembre de 1944, cuando la persecución nazi se intensificó contra la población local, don Comini fue detenido junto al P. Martino Capelli, por ser simplemente sacerdotes y por querer administrar los sacramentos a los moribundos, masacrados por las SS.
Fue fusilado el 1 de octubre de 1944 junto al P. Martino Capelli y otras tantas víctimas. En total 44. Los supervivientes relataron que, momentos antes de ser fusilado, el P. Comini, se encomendó a María, cantando las letanías. Además, mostró una fortaleza espiritual inquebrantable, perdonando a sus verdugos.
Legado
El Padre Elia Comini es recordado hoy como un modelo de pastor que “da la vida por sus ovejas”. Su martirio, junto al del P. Martino Capelli, es parte de un testimonio colectivo de fe que la Iglesia ha decidido honrar oficialmente. Al igual que su compañero de martirio, su beatificación está programada para el 27 de septiembre de 2026 en Bolonia, cerrando un proceso que reconoce la oblación martirial de su vida frente al odio y la barbarie.
Don Ubaldo Marchioni (1918 – 1944)
Don Ubaldo Marchioni fue un joven sacerdote diocesano de Bolonia, cuyo celo pastoral y valentía durante la Segunda Guerra Mundial lo llevaron a convertirse en un pilar espiritual y auxilio humanitario en los Apeninos boloñeses.
Orígenes y ordenación
Nacido el 19 de mayo de 1918 en Vimignano, que pertenecía al ayuntamiento de Grizzana en ellos Apeninos boloñeses. Dentro de la archidiócesis de Bolonia, Ubaldo creció en un ambiente de profunda fe. Ingresó en el seminario y, tras completar sus estudios con dedicación, fue ordenado sacerdote en 1942 en Bolonia. Su ministerio fue breve pero sumamente intenso, desarrollándose casi en su totalidad bajo la sombra de la ocupación nazi y el terror de la guerra en su tierra natal.
El pastor en la línea de fuego
Como párroco de San Martino di Caprara y Santa María de la Asunción de Casaglia, don Marchioni no solo atendió las necesidades espirituales de sus feligreses, sino que se convirtió en un refugio tangible para ellos. En un territorio marcado por el frente de batalla y las represalias, se negó a abandonar a su pueblo. Trabajó incansablemente por sus parroquianos alentándoles en la fe, siendo u fuerte consuelo para ellos.
El martirio en la Iglesia de Santa María de Casaglia
El 29 de septiembre de 1944, las fuerzas nazis llevaron a cabo la brutal matanza en la zona de Monte Sole. Don Ubaldo Marchioni fue capturado mientras intentaba proteger a los miembros de su comunidad, permaneciendo junto a sus fieles hasta el último momento, como un pastor que se niega a abandonar a su grey en el momento de mayor peligro.. Fue ejecutado mediante fusilamiento, entregando su vida con la misma coherencia con la que la había vivido. En sus manos tenía el copón con las hostias consagradas.
Un legado de fidelidad
La vida de don Marchioni es un testimonio de la valentía sacerdotal que no busca el protagonismo, sino la cercanía constante con el sufrimiento humano. Junto al P. Martino Capelli y don Elia Comini, su figura representa el sacrificio de tantos sacerdotes y religiosos que, en el corazón de Italia, fueron faros de humanidad frente a la crueldad.
Su proceso, que culmina con su beatificación el 27 de septiembre de 2026 en Bolonia, reconoce oficialmente su martirio. Su amor y su fidelidad a Cristo, confirman que su entrega no fue en vano y que sigue inspirando a la Iglesia como ejemplo de fortaleza en tiempos de tribulación.



