21 enero 2021
21 ene 2021

Siempre es Navidad

La fiesta de Navidad ha quedado atrás. Los jóvenes hermanos dehonianos en la India han construido un pesebre COVID-19: un símbolo que va más allá de la Navidad.

de  Michael Augustine, scj

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Durante el período de Navidad construimos un pesebre especial: La Natividad Covid. Simboliza la solidaridad con la humanidad que sufre. También representa la Soledad con la Multitud que sufre. La crisis cósmica de Covid ha dado lugar a los siguientes tres beneficios, como se refleja en este Pesebre Covid.

Cercanía trans-personal:

La pandemia ha restablecido la fe en lo Divino, la realidad Sobrenatural y la confianza total en Él. La gente se encuentra para pasar tiempo con el Señor en la oración independientemente de las religiones y están buscando una nueva esperanza y sobre todo el fin inmediato de esta terrible realidad desastrosa.

Cercanía interpersonal:

La pandemia nos ha recordado los valores fundamentales de la humanidad, la integridad y la fraternidad. Muchas manos solidarias y corazones generosos han pasado a primer plano y prestan ayuda a las personas que están desesperas y desamparadas de una base humanitaria (como el suministro de alimentos, provisiones, atención de la salud, hospitalidad, etc.). La pandemia nos ha unido emocionalmente para experimentar el vínculo afectivo como seres humanos. Ahora se nos hace creer que ningún desastre natural puede dividir o que ningún sufrimiento puede perturbar el espíritu de los seres humanos.

Cercanía cósmica:

La realidad de la pandemia es la furia de la naturaleza debido a la explotación que ha soportado a lo largo de los años por los llamados mayordomos (la humanidad en su conjunto) y su fracaso para fomentar y procurar los recursos naturales dados para el bienestar de la humanidad. Cuanto más manipulamos la naturaleza, la naturaleza, a su vez, manipulará nuestro ritmo normal. La pandemia nos ha dado conciencia cósmica y ecológica y nos permite cuidar de la Madre Tierra, “nuestro hogar común” (Papa Francisco, Laudato Si) con la dignidad y el respeto que merece. Comenzamos a contemplar el cosmos y a empatizar con la ecología que nos hace a todos como administradores firmes y no como errantes.

 

¡Que nuestra cercanía, unicidad y unidad brille en esta oscura era de distancia, desastre y dificultad!

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